Carta de Fidel en ocasión del acto conmemorativo celebrado en la Plaza Bolívar de Caracas

Querido Nicolás Maduro

Con motivo de los aniversarios que ustedes celebran hoy deseo expresarte lo siguiente:

La ausencia del Presidente electo por más de 8 millones de venezolanos nos conmueve todos.

Conocí a Hugo Chávez hace exactamente 18 años. Alguien lo invitó a Cuba y él aceptó la invitación. Me contó que tenía la idea de solicitar una entrevista conmigo. Lejos estaba de imaginarme que aquellos militares tildados de golpistas por las agencias cablegráficas, que con tanta discreción durante años sembraron sus ideas, era un grupo selecto de revolucionarios bolivarianos. Esperé a Chávez en el aeropuerto, lo conduje al lugar de su hospedaje y conversé con él durante horas, intercambiando ideas.

El día siguiente, en el Aula Magna de la Universidad de la Habana, cada cual expresó sus ideas.

Nuestras concepciones difieren en aspectos que son ajenos a las ideas y principios políticos y de los cuales ni siquiera hablamos.

Nuestra cooperación médica con Venezuela comenzó a raíz de la tragedia de Vargas, en la que miles de personas murieron como consecuencias del abandono y la imprevisión en que vivía la población más pobre de ese Estado.

Venezuela, por su parte, ha sido especialmente solidaria con los pueblos del Caribe, Centroamérica y Suramérica.

Desarrolló fuertes vínculos con Bolivia, Ecuador, Brasil, Uruguay, Argentina y otros. Ha cultivado relaciones con Rusia, Belarús, Ucrania y otras repúblicas de la antigua URSS. No olvida a Palestina ni a Libia. Presta especial atención a sus vínculos económicos y a las relaciones políticas con China. Es solidario con los pueblos de África. Practica una política de paz con todos los países.

El nombre de Hugo Chávez, se admira y respeta en el mundo.

Todos, e incluso muchos de los adversarios, le desean un pronto restablecimiento. Los médicos luchan con optimismo por ese objetivo.

Como se conoce, todos los revolucionarios cubanos somos martianos y bolivarianos. Tengo la seguridad de que ustedes con él y aún por dolorosa que fuese la ausencia de él serían capaces de continuar su obra.

¡Viva Hugo Chávez!

¡Hasta la victoria siempre!

Fidel Castro Ruz

Diciembre 15 de 2012

Ocho años del ALBA: El cumpleaños de los más

chavez-fidel-alba“Ahora sí la historia tendrá que contar con los pobres de América, con los explotados y vilipendiados, que han decidido empezar a escribir ellos mismos, para siempre, su historia”, decía ante la Asamblea General de la ONU, el Comandante Ernesto Che Guevara el 12 de diciembre de 1964.

Dura ha sido la epopeya vivida desde entonces pero cuarenta años después, dos representantes de los explotados y vilipendiados del continente proclamaban en La Habana el nacimiento de la Alternativa Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (ALBA), devenida años después Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América.

“Afirmamos que el principio cardinal que debe guiar el ALBA es la solidaridad más amplia entre los pueblos de América Latina y el Caribe, que se sustenta con el pensamiento de Bolívar, Martí, Sucre, O’Higgins, San Martín, Hidalgo, Petión, Morazán, Sandino, y tantos otros próceres, sin nacionalismos egoístas que nieguen el objetivo de construir una Patria Grande en la América Latina, según lo soñaron los héroes de nuestras luchas emancipadoras”, reza el documento  que rubricaron los presidentes de Cuba, Fidel Castro, y Venezuela,  Hugo Chávez, el 14 de diciembre de 2004.

En sólo ocho años el ALBA suma ya ocho países (Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Santa Lucía, Dominica y Antigua y Barbuda) que serían nueve  si -con las simpatías y el apoyo de Estados Unidos- un golpe de estado en Honduras no hubiese barrido con el gobierno constitucional de Manuel Zelaya.

Haciendo honor a su espíritu fundacional, gracias al ALBA, decenas de millones de latinoamericanos y caribeños han conocido por primera vez un médico, han aprendido a leer y escribir, han tenido  un servicio eléctrico estable o han podido enfrentar exitosamente problemas de discapacidad. “El ALBA se sustenta en los principios de solidaridad, cooperación genuina y complementariedad entre nuestros países, en el aprovechamiento racional y en función del bienestar de nuestros pueblos, de sus recursos naturales -incluido su potencial energético-, en la formación integral e intensiva del capital humano que requiere nuestro desarrollo y en la atención a las necesidades y aspiraciones de nuestros hombres y mujeres”, suscribieron en su V Cumbre los representantes de sus estados miembros.

Si Latinoamérica, y gran parte del mundo,  viven hoy pendientes de la salud del presidente Chávez, operado en Cuba de cáncer, es sobre todo porque el líder bolivariano, junto a los jefes de estado de los países del ALBA, y especialmente Fidel, ha hecho realidad lo proclamado por el Che en la ONU. El ALBA es una ola que irá creciendo, como anticipó el  comunista cuyos sueños no pudieron aniquilar los hombres de la CIA en La Higuera: “Esa ola irá creciendo cada día que pase. Porque esa ola la forman los más, los mayoritarios en todos los aspectos, los que acumulan con su trabajo las riquezas, crean los valores, hacen andar las ruedas de la historia y que ahora despiertan del largo sueño embrutecedor a que los sometieron”. (Publicado en CubAhora)