CELAC rechaza actos contra Evo Morales.

celacCOMUNICADO DE LA COMUNIDAD DE ESTADOS LATINOAMERICANOS Y CARIBEÑOS (CELAC) SOBRE LA SITUACIÓN PRESENTADA EN EUROPA CON EL REGRESO DEL PRESIDENTE DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA, EVO MORALES AYMA, A SU PAIS

La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) expresa su seria preocupación por los hechos ocurridos el pasado 2 de julio, cuando algunos gobiernos europeos denegaron o retiraron sorpresivamente y sin que mediara explicación alguna, los permisos de sobrevuelo o aterrizaje al avión oficial del Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales Ayma, obligándolo a realizar un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto Internacional de Viena, Austria.

Expresamos nuestro rechazo por estos hechos injustificables, que pusieron en riesgo la seguridad del Presidente boliviano y fueron contrarias a la libertad de movimiento y la inmunidad de jurisdicción de que goza todo Jefe de Estado.

La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños manifiesta su solidaridad con el Presidente Evo Morales y el hermano pueblo de Bolivia.

La CELAC demanda el esclarecimiento de los hechos, que constituyen una violación del Derecho Internacional, y las explicaciones a que hubiere lugar.

Anuncios

Confirman Japón y EE.UU. traslado de marines de Okinawa

Juventud Rebelde
digital@juventudrebelde.cu
27 de Abril del 2012 22:07:02 CDT

TOKIO, abril 27.— Japón y Estados Unidos confirmaron este viernes que 9 000 efectivos estadounidenses serán transferidos a Guam, Hawai y Australia desde Okinawa, donde la presencia del Pentágono es ampliamente rechazada.

La decisión forma parte de un acuerdo sobre la reorganización de los más de 40 000 soldados estadounidenses acantonados en el archipiélago nipón, que como en otras misiones y naciones, no han dejado un saldo de buena reputación precisamente.

Una declaración conjunta divulgada en Tokio indicó que ambas partes mantienen el compromiso respecto al traslado de la base de Futenma del área urbana en que se encuentra hacia una zona costera, ambas en Okinawa, reportó PL.

Pero buena parte de la población del territorio, donde se concentra la presencia militar estadounidense, se opone a ese plan y exige la retirada de la referida instalación de suelo japonés.

Esa posición está asociada a los delitos de diversa índole cometidos por infantes de marina, sobre todo sexuales, y la contaminación ambiental, entre otros factores.

El proyecto, estipulado en un acuerdo de 2006, se estancó ante las protestas de los residentes locales, incluidas las autoridades, quienes insisten en su demanda. El tema ha causado fricciones en los vínculos entre Tokio y Washington.

Con este movimiento de fuerzas, el Pentágono incrementará su presencia en Australia como parte de la estrategia de Estados Unidos para la región de Asia-Pacífico, donde busca una mayor influencia frente al desarrollo de la República Popular China. Guam y Hawai son territorios estadounidenses.

El anuncio de este paso precede a la visita que el primer ministro Yoshihiko Noda realizará a EE.UU. a partir del próximo lunes. Se estima que el tema estará en sus conversaciones con el presidente Barack Obama.

¿Pretextos que se publican o justificaciones en silencio?

De verde olivo y agradeciendo el apoyo moral de los jóvenes universitarios en la lucha por la paz, inició Fidel sus palabras a los jóvenes de la Federación Estudiantil, en la histórica Escalinata de la Universidad de La Habana. Suceso convertido en acto masivo y abierto de rechazo a la guerra.
Durante 45 minutos, el Líder de la Revolución Cubana advirtió acerca de los peligros que corre el mundo de una guerra nuclear en el Medio Oriente, derivada de un posible ataque de Estados Unidos a Irán. El pueblo cubano siguió atentamente sus palabras a través de los medios de comunicación masiva.
Una vez más, su intervención devino reflexión para los que valoramos sus siempre oportunas advertencias. Nos comentaba que resulta increíble que, para algunos, el peligro de una guerra radique en el comportamiento de los precios del petróleo y la recesión económica y no en la posibilidad real e inminente de una guerra nuclear.
Sugirió también, que hay que prestar atención a los silencios e informarnos y afirmó que lo que sucede hoy con Irán es una vergüenza para todo lo que refiera a política.
Como en las más recientes comparecencias, Fidel reafirmó que consolidar la paz mundial y revertir el cambio climático es una urgencia de la cual debemos tomar conciencia todos. Nosotros somos los protagonistas de los cambios necesarios.
De hecho, es muy evidente que podemos llegar al punto crítico advertido, donde no existe marcha atrás. “El tiempo que la humanidad dispone para librar esta batalla es increíblemente limitado” a lo que agregó que nadie tiene derecho a usar la violencia contra ningún ser humano o país.
Resumía entonces magistralmente que somos naturaleza, formamos parte de ella. Hay que vivir en equilibrio con la naturaleza porque ella es perfecta.
Fue entonces su intervención una exhortación a la juventud universitaria: NO DEJAR DE BATALLAR PORQUE, SIN LUGAR A DUDAS, ES POSIBLE VENCER.
Objetivo común para todos, cubanos o no, es preservar nuestro planeta y con ello a nuestra especie. Se habla de la supervivencia del género humano, de la vida en nuestro planeta.
Estamos llamados a no perder tiempo en lo que el Líder cubano denominó “guerras anacrónicas”. Los enemigos hacen las guerras. Piensan erróneamente, que el camino a la paz es ese.
Abramos bien los ojos todos los que hoy habitamos el planeta y no dejemos engañarnos por nuevos o viejos pretextos disfrazados, convertidos en silencios o en discursos manipulados. Nada hay más importante que la vida, ella se preserva con la paz.

FIDEL:un hombre convertido en millones

Para algunos el destino de cada hombre está escrito en su camino. Para otros, cada persona se lo traza por sí mismo. No diré cuál de los dos preceptos es el certero, pero sí hablaré de alguien cuya innegable trascendencia en la Historia Universal se basa también en el mérito indudable de haber conducido los hilos de su vida por donde definió sería más útil en cada momento, y condujo con él a más de una generación de cubanos y cubanas, y hasta colaboradores solidarios e incondicionales de otras tierras.

No nació en cuna de oro, pero tampoco tenía necesidad alguna de pensar en los oprimidos y humildes, más allá de la propia necesidad de proyectar sus sentimientos, su humanismo y sensibilidad, su deber intrínseco de hacer lo justo.

Sus aptitudes como excelente observador, la educación que recibió, cuanta literatura leyó le hizo aprehenderse de una energía inagotable, como un motor gigante que arrastraba a muchos, contagiaba, incluso cuando algunos no entendía sus por qué. Nació así: había que seguirlo.

A estas alturas no pienso que alguien adjudique credibilidad alguna al malintencionado criterio de que más de una generación haya permanecido a su lado bajo opresión dictatorial. No hay tiranía alguna capaz de provocar los incontables momentos en que hombres y mujeres, de diversas épocas, demostraron su incondicional respaldo a sus ideas, su admiración infinita por este hombre capaz de ser intransigente en sus principios y, a la vez, subordinar cualquier interés personal al de la mayoría.

Por sólo citar algunos, aunque no en orden cronológico, bien pudiera recordar aquel asalto al Cuartel Moncada y a Abel diciéndole a su hermana “quien debe vivir es Fidel” y como olvidar aquella expresión de Camilo en pleno juego de pelota, cuando al colocarlo en el equipo contrario dice que contra él ni en la pelota, o aquel quien escribió con su propia sangre el nombre de Fidel en las arenas de Playa Girón tras la invasión mercenaria.

Inolvidable carta de despedida del Ché, donde el Guerrillero Heroico lo describe e insta al pueblo a seguirlo y respaldarlo, o las imágenes de aquel discurso histórico en que bajo torrencial aguacero no hubo un santiaguero que saliera a guarecerse y permanecieron miles de personas en la Plaza de la Revolución Mayor General Antonio Maceo Grajales. Recordemos en sus recorridos, visitas y participación en eventos internacionales la acogida masiva de los nativos de cualquier tierra visitada.

Cuando se hable de la historia de las revoluciones habrá que hablar de él. De quien hizo una Revolución sin armas, sin dinero, contra una tiranía sangrienta, apoyada por el gobierno más poderoso del planeta, contra todo un ejército bien pertrechado. Fidel demostró la superioridad de las ideas y sus fuerzas, Fidel tiene el mérito de haber hecho realidad los sueños de millones de personas y los suyos. Fidel honró la Historia de su Patria de manera pocas veces vistas y llevó a lugar cimero la importancia de ella para cualquier pueblo que quiera ser verdaderamente libre.

Nadie tenga la menor duda de que en la resistencia de René, Ramón, Gerardo, Antonio y Fernando está la fidelidad eterna a su invicto Comandante.

Él enorgullece y honra a su pueblo como pocos, su pueblo le pertenece no porque alguien lo dicte, si no porque nosotros, desde lo más profundo de nuestros corazones amamos a ese hombre que es y será siempre motor impulsor de nuestras mejores causas, defensor de la paz y constructor de ella, soñador pero siempre presto a la acción, capaz de avizorar lo que la mayoría ni siquiera ha pensado, el primero en llegar si un ciclón decide causar estragos en la isla, el que siempre deja una huella imborrable por donde quiera que pasa, el de la palabra precisa y los preciados recuerdos.

Ya lo diría Raúl “Fidel es Fidel, es insustituible”.

Abel Santamaría:heroísmo sin límites de la Generación del Centenario

En el acto del 1º de mayo de 1952 para homenajear al obrero asesinado Carlos Rodríguez, Abel y Fidel se conocieron. Según Haydeé, su hermano no fue sólo segundo jefe y compañero de Fidel, sino que fue el más leal de sus amigos y quizás una de las primeras personas en reconocer los valores extraordinarios del líder revolucionario.

Abel Santamaría Cuadrado poseía un pensamiento político profundamente revolucionario. Para él, el derrocamiento de la tiranía era sólo un punto de partida para las grandes transformaciones sociales que el pueblo cubano reclamaba. Estaba muy consciente del contenido ideológico de la Revolución, de la Reforma Agraria. Su modestia, valor y sencillez eran increíbles.

Aquel 26 de julio de 1953 Abel fue todo arrojo y efusión revolucionaria, su confianza en Fidel cobró aún más fuerza. Aunque llegó un momento en el que lo esporádico de los disparos le indicaba que la acción del Moncada había fracasado, dio órdenes  de que continuara el combate en el Hospital Civil. Su hermana lo describía así:

“Allí hubo un momento, naturalmente temiendo por la vida de Abel, que alegamos que Fidel decía que Abel debía vivir. Entonces, él alegó que el que tenía que vivir era Fidel y esos tiros y ese combate allí eran para que Fidel pudiera retirarse. Recuerdo le dije que para qué quería Fidel quedar con vida si después no le quedaba a nadie para combatir y él me dijo que yo estaba engañada, que parecía mentira que yo pensara y hablara así. Que siempre y cuando Fidel quedara vivo, Fidel sabría buscarlos, que los sacaría de la inmensa cantidad de jóvenes luchadores y se haría otra cosa. Y se dirigió a mi diciéndome: ¿No te das cuenta que Fidel tiene ya un 26 de julio? Si hemos podido hacer esto sin un 26 de julio ¿qué se podrá hacer con un 26 de julio?

Hecho prisionero los verdugos se ensañaron en él y lo sometieron a terribles torturas. No podían con el valor de los hombres y probaron el valor de las mujeres. Con un ojo humano ensangrentado en las manos se presentaron un sargento y varios hombres en el calabozo donde se encontraban Melba y Haydeé. Dirigiéndose a la última, le mostraron el ojo diciéndole que era el de su hermano y que si ella no decía lo que él no quiso decir le arrancarían el otro. Ella les contestó que si le arrancaron el ojo y él no lo dijo, mucho menos lo diría ella. Más tarde regresaron y las quemaron con colillas de cigarro encendidas, diciéndole a Haydeé que ya no tenía novio tampoco, pues se lo acababan de matar, a lo que ella respondió que él no estaba muerto, “porque morir por la Patria es vivir”.

Así perdió Haydeé a su hermanito del alma y a su novio, así puso en alto el decoro y la dignidad de la mujer cubana.

Fue así como asesinaron a Abel Santamaría, al decir de Fidel, “…el más generoso, querido e intrépido de nuestros jóvenes, cuya gloriosa resistencia lo inmortaliza ante la Historia de Cuba”.

Este heroísmo sin límites caracterizó siempre a la Generación del Centenario.

El heroísmo sin límites y la oleada sangrienta.

El Manifiesto del Moncada, leído aquella noche del 26 de julio de 1953, fue redactado por Raúl Gómez García, bajo la orientación de Fidel. Este fue el primer documento donde se plasmaron los objetivos antiimperialistas y revolucionarios del nuevo movimiento de liberación que encabezaba la Generación del Centenario.

Luego de su primera lectura no cesaron de ocurrir hechos emocionantes que mostraban el valor humano y la alta sensibilidad de aquellos jóvenes dignos. Bien vale recordar el último poema de Raúl Gómez García escuchado esa misma noche:

“Ya estamos en combate…¡Adelante!

De nuestra lucha heroica depende la Cuba verdadera

La furia loca de Gómez y Agramonte

La lucha pura de Mella y de Guiteras

Adelante cubanos… ¡Adelante!

Por nuestro honor de hombres ya estamos en combate”.

Este era el poeta de la Generación del Centenario. Así de sensibles eran estos casi adolescentes, llenos de sueños y convencidos de la necesidad de su sacrificio, con una fe inquebrantable en la victoria.

Inolvidables palabras las del líder rebelde que los dirigía:

“…Si vencen mañana, se hará más pronto lo que aspiró Martí. Si ocurriera lo contrario, el gesto servirá de ejemplo al pueblo de Cuba, y de ese propio pueblo saldrán otros jóvenes dispuestos a morir por Cuba, a tomar la bandera y seguir adelante. El pueblo nos respaldará en Oriente y en toda la isla. ¡Jóvenes del Centenario del Apóstol, como el 68 y el 95, aquí en Oriente damos el primer grito de Libertad o Muerte!”

Sí, fueron momentos de mucha tensión, pero la emoción de ellos era superior. Su carga de sueños y sus ideales eran superiores.

Falló el factor sorpresa, pero el asalto trascendió,tal y como Fidel había preconizado, el pueblo incluso los protegió en sus hogares. El mundo supo que se luchaba por la libertad de Cuba.

Del heroísmo sin límites se emprendió una oleada sangrienta, quizás una de las más abominables de la historia patria. La bestial represión de la tiranía patentizó aún más el heroísmo de estos jóvenes cubanos.

Se declaró el estado de sitio en Santiago de Cuba y se ordenó el asesinato de 10 revolucionarios por cada soldado muerto en los combates. Reprimiendo y censurando a la prensa intentaron ocultar el baño de sangre.

En el histórico alegato La Historia me absolverá,  Fidel lo describía:

“..Aquí todas las formas de crueldad, ensañamiento y barbarie fueron sobrepasadas. No se mató durante un minuto, una hora, un día entero, sino que en una semana completa, los golpes, las torturas, los lanzamientos de azotea y los disparos no cesaron un instante como instrumentos de exterminio manejados por artesanos perfectos del crimen….”

Y hoy, a 57 años de la gesta heroica, siguen intentando enmudecer a los que nos rebelamos, siguen exportando guerras, financiando otras, protegiendo a terroristas, incluso a algunos de aquellos asesinos que en épocas de Batista nos arrebataron a nuestros hermanos dignos y a muchos inocentes.

Hablan de supuestas violaciones de los derechos humanos en Cuba, pero no hablan de esta oleada de crímenes que nunca olvidaremos los cubanos.

Por nuestros muertos, por nuestra Patria, hoy más que nunca estamos junto a Venezuela y hoy más que nunca, con el mismo Comandante verde olivo, con Raúl, Seguimos en combate.

A los que me debo

Amigos, si de júbilo fue el Día de la Rebeldía Nacional para mi pueblo, así de grande es el duelo que nos embarga en los días que siguieron. Sí, pudiera escribirlos yo, pero no creo que mejor que nuestro Fidel en su alegato. Por eso, aunque quizás un poco extenso, comparto con ustedes sus palabras. Duro, muy duro ha de haber sido para él escribir cada una de estas letras. Lo siento, porque muy triste ha sido para mí transcribirlas.

Mi Revolución no es perfecta, la construimos cada día cubanos y cubanas, y cuando leo la historia de mi Patria, no puedo más que repeler al tirano que aún se ensaña con nuestros pueblos y en nombre de mis muertos declararme en plena lucha.

“Multiplicad por diez el crimen del 27 de noviembre de 1871 y tendréis los crímenes monstruosos y repugnantes del 26, 27, 28 y 29 de julio de 1953 en Oriente. Los hechos están recientes todavía, pero cuando los años pasen y el cielo de la Patria se despeje, cuando los ánimos exaltados se aquieten y el miedo no turbe los espíritus, se empezará a ver en toda su espantosa realidad la magnitud de la masacre, y las generaciones venideras volverán aterrorizadas los ojos hacia este acto de barbarie sin precedentes en nuestra historia.

Aquí todas las formas de crueldad, ensañamiento y barbarie fueron sobrepasadas. No se mató durante un minuto, una hora, un día entero, sino que en una semana completa, los golpes, las torturas, los lanzamientos de azotea y los disparos no cesaron un instante como instrumentos de exterminio manejados por artesanos perfectos del crimen.

El Cuartel Moncada se convirtió en un taller de tortura y de muerte y unos hombres indignos convirtieron el uniforme militar en delantales de carniceros. Los muros se salpicaron de sangre; en las paredes las balas quedaron incrustadas con fragmentos de piel, sesos y cabellos humanos, chamusqueados por los disparos a boca de jarro, y el césped se cubría de oscura y pegajosa sangre (…)

Terminado el combate se lanzaron como fieras enfurecidas sobre la ciudad de santiago de Cuba y contra la población indefensa saciaron las primeras iras. En plena calle y muy lejos del lugar donde fue la lucha, le atravesaron el pecho de un balazo a un niño inocente que jugaba junto a la puerta de su casa, y cuando el padre se acercó para recogerlo, le atravesaron la frente con otro balazo.

Y si de esta forma actuaron con los que no habían participado en la acción, ya puede suponerse la horrible suerte que corrieron los prisioneros participantes, o que ellos creían habían participado (…)

El primer prisionero asesinado fue nuestro médico, el Doctor Mario Muñoz, que no llevaba armas ni uniforme y vestía su bata de galeno, un hombre generoso y competente, que hubiera atendido con la misma devoción, tanto al adversario como al amigo herido. En el camino del Hospital Civil al cuartel le dieron un tiro por la espalda y allí lo dejaron tendido boca-bajo en un charco de sangre. Pero la matanza en masa de prisioneros no comenzó hasta pasadas las tres de la tarde.

Batista dijo que era una vergüenza y un deshonor para el Ejército haber tenido en el combate tres veces más bajas que los atacantes y que había que matar diez prisioneros por cada soldado muerto. ¡Esta fue la orden!

En medio de las torturas les ofrecían la vida a los combatientes, si traicionando su posición ideológica se prestaban a declarar falsamente que Prío le había dado el dinero y como ellos rechazaban indignados la proposición, continuaban torturándolos horriblemente. Les trituraron los testículos y les arrancaron los ojos, pero ninguno claudicó ni se oyó un lamento ni una súplica; aun cuando les habían privado de sus órganos viriles, seguían siendo mil veces más hombres que todos sus verdugos juntos.

No respetaron ni siquiera a los heridos en el combate que estaban recluidos en distintos hospitales de la ciudad a donde los fueron a buscar como buitres que siguen a la presa. En el Centro Gallego penetraron hasta el salón de operaciones en el instante mismo en que recibían transfusión de sangre dos heridos graves; los arrancaron de las mesas, y como no podían estar en pie los llevaron arrastrando hasta la planta baja donde llegaron cadáveres.

A Pedro Miret, Abelardo Crespo y Fidel Labrador les inyectaron aire y alcanfor en las venas para matarlos en el Hospital Militar.

Por las madrugadas eran sacados del campamento grupos de hombres y trasladados en automóvil a Siboney, La Maya, Songo y otros lugares, donde se les bajaba atados y amordazados, ya deformados por las torturas, para matarlos en parajes solitarios. Después los hacían contar como muertos en combate con el Ejército. Esto lo hicieron durante varios días y muy pocos prisioneros de los que iban siendo detenidos sobrevivieron.

A muchos los obligaban antes a cavar su propia sepultura. Uno de los jóvenes cuando realizaba aquella operación se volvió y marcó en el rostro con la pica a uno de los asesinos. Otros, inclusive, los enterraron vivos con las matos atadas a la espalda. Muchos lugares solitarios sirven de cementerio a los valientes, solamente en el campo de tiro del Ejército hay cinco enterrados. Algún día serán desenterrados y llevados en hombros del pueblo hasta el monumento que junto a la tumba de Martí la Patria libre habrá de levantarles a los “Mártires del Centenario”.

Cerca del Río Cauto, en un lugar conocido por Barrancas, yacen en el fondo de un pozo ciego los cadáveres de Raúl de Aguiar, Armando del Valle y Andrés Valdés, asesinados a media noche en el camino de Alto Cedro a Palma Soriano, por el Sargento Montes de Oca, Jefe de Puesto del Cuartel de Miranda, el Cabo Maceo y el Teniente Jefe de Alto Cedro, donde aquéllos fueron detenidos.

Para mis compañeros muertos no clamo venganza. Como sus vidas no tenían precio, no podrían pagarlas con las suyas todos los criminales juntos. No es con sangre como pueden pagarse la vida de los jóvenes que mueren por el bien de un pueblo; la felicidad de ese pueblo es el único precio digno que puede pagarse por ellas.

¡O Cuba no es Cuba, o los responsables de estos hechos tendrán que sufrir un escarmiento terrible!

Mis compañeros, además, no están ni olvidados ni muertos; viven hoy más que nunca y sus matadores han de ver aterrorizados como surgen de sus cadáveres heroicos el espectro victorioso de sus ideas”.