El Niágara en bicicleta

Cuba profunda

El Niágara en bicicletaSolo cuando vi bajar del avión a Félix Báez Sarría, vivito, coleando y sin el traje de cosmonauta que lo aislaba del mundo; solo cuando la noticia de que estaba de alta y en camino hacia la isla aterrizó también por la terminal 3 del Aeropuerto Internacional José Martí, de La Habana; entonces y solo entonces logré zafar el nudo que me atascaba la garganta desde que en la mañana del 19 de noviembre un locutor atribulado leyó la nota del Ministerio de Salud Pública frente al estupor de Cuba: uno de nuestros médicos en África Occidental había dado positivo a las pruebas del ébola.

De sobresalto en sobresalto le había seguido la pista: desde que se encontraba en estado crítico y la prensa apenas decía eso: “estado crítico”; cuando comenzó a dar muestras de mejoría, a comer por sí mismo, a esperanzar al equipo de especialistas —unos 50— que…

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